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Hasta el 6 de junio los pasajeros podrán utilizar otros medios de pago donde todavía haya alternativas a la tarjeta SUBE.

El Ministerio de Transporte dispuso extender hasta el 6 de junio próximo el plazo para la aplicación en forma exclusiva en todo el país de los dispositivos de pago electrónico de tarifas y de la tarjeta SUBE para el acceso a la totalidad de los servicios de transporte público automotor, ferroviario de superficie y subterráneo de pasajeros urbano y suburbano.

A comienzos de este año se había determinado un plazo de 90 días para sustituir los sistemas del tipo electrónico-mecánicos, es decir las máquinas monedero a bordo de los vehículos de transporte público de pasajeros por automotor y las máquinas expendedoras automáticas basadas en monedas en las estaciones ferroviarias.

La resolución 21 de la Secretaría de Gestión de Transporte, publicada en el Boletín Oficial, justifica la prórroga de 60 días en razón de que “distintas jurisdicciones provinciales y municipales han realizado presentaciones planteando dificultades que hacen imposible dar cumplimiento con la norma en el plazo previsto”.

Esas demoras se relacionaron “en algunos casos por hechos fortuitos particulares acaecidos en sus jurisdicciones y en otros, por causas que hacen a la complejidad de la instalación del equipamiento”.

También influyeron en la demora los “problemas en la distribución geográfica de los puntos de carga; faltante de tarjetas ante la alta demanda generada; la necesidad de continuar con el proceso de personalización de las tarjetas SUBE con el atributo social local que corresponda para gozar de tal beneficio; los bajos topes de carga en la red; y la dificultad en la implementación de boletos estudiantiles“, entre otros motivos.