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La medida genera rechazo de usuarios y encontronazos con los choferes . La prohibición de compartir la tarjeta SUBE busca evitar abusos con la taifa social

CRECEN LAS QUEJAS Y LA CONFUSIÓN DE LOS USUARIOS POR LA TARJETA SUBE. LO QUE EN UN PRINCIPIO FUE UNA RESTRICCIÓN PARA LOS USUARIOS CON TARIFA SOCIAL, AHORA SE EXTENDIÓ A TODOS LOS PASAJEROS, YA QUE SE PUEDE SACAR UN SÓLO BOLETO POR VIAJE. LA MEDIDA, QUE SE APLICA EN TODAS LAS EMPRESAS DEL TRANSPORTE LOCAL E INTERURBANO GENERÓ EL DISGUSTO DE LA MAYORÍA DE LOS VECINOS PLATENSES, QUIENES PLANTEARON EL “FIN DE LA SOLIDARIDAD”.

Crecen las quejas y la confusión de los usuarios por la tarjeta SUBE. Lo que en un principio fue una restricción para los usuarios con tarifa social (jubilados, pensionados, ex combatientes y empleadas domésticas, entre otros), ahora se extendió a todos los pasajeros, ya que se puede sacar un sólo boleto por viaje. La medida, que se aplica en todas las empresas del transporte local e interurbano generó el disgusto de la mayoría de los vecinos platenses, quienes plantearon el “fin de la solidaridad”.

En las unidades, desde hace varios días, se puede ver un cartel en el que se menciona expresamente la prohibición de sacar más de un boleto por viaje. Sólo quedan exceptuados los menores que viajan con beneficiarios de la tarjeta social.

Uno de los choferes de la Línea 307 dijo que “la medida se extendió a todos los pasajeros. Cada uno tiene que sacar su boleto. De lo contrario nos llaman la atención y pasamos un mal momento nosotros en la empresa si un inspector sube y comprueba que hay alguien sin boleto”.

¿En qué situaciones se puede dar que los pasajeros tengan problemas?. Si viajan dos personas y el que sacó el boleto con su tarjeta registrada se bajó primero. El otro queda como si no hubiera sacado boleto porque no hay modo de controlar si abonó o no el pasaje, explicaron en una de las empresas consultadas por este diario.

Dos motivos llevaron a adoptar la medida a tal punto que pusieron carteles en los micros. La primera es que se detectó un “abuso” con las tarjetas de los beneficiarios de las tarifas sociales, ya que subía cualquier acompañante con el beneficiario y sacaba un boleto de menor valor al que le correspondía. La otra es la falta de registro de las tarjetas. Ahora se venden en diferentes quioscos y son muy pocos los usuarios que se acercan a las oficinas de SUBE para registrarla.

Según se pudo saber, la falta de registración de la tarjeta puede significar que la compañía no se haga cargo de los perjuicios que pueda generar un eventual accidente, ya que no habría modo de justificar la presencia del pasajero en el colectivo. Sólo podría hacerse con testigos que tengan la tarjeta registrada y hayan viajado en la misma unidad o bien que el chofer recuerde que el usuario había estado en ese micro al momento de ocurrir alguna contigencia.

Las quejas de los usuarios crecen por esta medida y no son pocos los encontronazos que se producen en las unidades cada vez que el chofer quiere aplicar la normativa que muy pocos usuarios conocen.

La tarifa social es para jubilados y pensionados; excombatientes de Malvinas; beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo; Programa de Jefes de Hogar; asignación por embarazo; Plan Progresar; personal de trabajo doméstico; Argentina Trabaja y Ellas Hacen; monotributo social; pensiones no contributivas. El precio del boleto es de $2,70 para la primera sección, cuando el boleto para el usuario común con SUBE es de $6.