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Por eso los kioscos en muchos casos cobran un arancel de entre $1 y $3, que no está permitido dado que no está previsto el cobro de un extra con cada carga de la tarjeta del transporte

El cobro de un arancel al servicio de recarga de la tarjeta SUBE por parte de los kiosqueros sorprendió a los usuarios del transporte público de la ciudad, quienes tras el aumento del boleto ven con malos ojos esta tarifa. Es que los comerciantes aseguran que la prestación representa una pérdida por el poco margen de ganancia que tienen.

La situación es compleja porque el cobro del extra no está permitido por contrato. No obstante, existen algunas cuestiones que pueden llevar a comprender el motivo por el cual los comerciantes añadieron el monto, que oscila entre 1 y 3 pesos, según el local y la zona en la que esté ubicado.

La principal dificultad que encuentran los kiosqueros es el poco margen de ganancia que les deja cada pasaje vendido. Sólo representa el 0,5 por ciento del total, mientras que con la tarjeta Monedero obtenían un 1,3 por ciento. Aun así, sostuvieron que para lograr que sea rentable, debería rondar el 10 por ciento. Una comerciante del oeste aseguró que para prestar el servicio deben tener una buena conexión de internet, lo que cuesta alrededor de 800 pesos, una cantidad de dinero inalcanzable con el porcentaje actual que perciben.

En tanto, detallaron que también registran los gastos de la energía eléctrica y el dispositivo electrónico de SUBE, que es utilizado para realizar las recargas, que tiene un precio de 145 pesos por mes.

Si bien reconocieron que contar con la tarjeta los ayudó a mejorar sus ventas en el comienzo, ya que muchos clientes se llevaban mercadería al añadirle crédito a la credencial, argumentaron que en los últimos meses ya no compran, fenómeno que estiman que es por el golpe de la inflación.

Además, precisaron que el sistema de ventas es complejo y contraproducente, ya que cada comerciante debe adquirir previamente la cantidad de pasajes que ofrecerá al público, mediante el pago en efectivo o la transferencia bancaria, es decir que deben adquirir una cantidad de crédito acorde con la demanda y muchas veces sobra, lo que representa una pérdida.

Esto produjo que muchos kiosqueros optaran por ponerles un tope de recarga a los usuarios para garantizar que la clientela regular pueda viajar sin inconvenientes.

Asimismo, manifestaron que el hecho de que existan pocas estaciones de expendio de la tarjeta (ver aparte) fomenta que los negocios que cuentan con la venta y recarga acaparen toda la clientela.

Esto se puede apreciar especialmente en los barrios de la ciudad, donde los kioscos que tienen el servicio son escasos y se convierten en la mejor opción para los vecinos que muchas veces deben realizar varios viajes por día.

Los usuarios se mostraron furiosos por el arancel, ya que luego de que el boleto aumentara a 13,90 pesos –un 40 por ciento en promedio-, lo interpretaron como otro golpe al bolsillo. Sin embargo, los kiosqueros relataron que al explicarles las razones por las cuales decidieron agregar el extra, los comprenden y apoyan en la decisión.

El pago del extra inventado por los kiosqueros se suma al aumento del 40% en la tarifa del cole que dispuso la Municipalidad.

“El porcentaje que nos dan por las ventas no nos alcanza para cubrir ni siquiera el costo de la conexión a internet. Por eso cobramos un peso para aliviar nuestros gastos”.Silvia. Kiosquera del oeste “Con $2 mil en caramelos, los vendo con un 25 por ciento más de valor, al final del día me dejan $500. Por la misma cantidad de plata en crédito de SUBE me quedan $10”.Mauricio. Comerciante del centro

“Si nos reunimos todos los kiosqueros, esto no pasa más. Necesitamos al menos un 10 por ciento de ganancias por cada venta para que sea conveniente”.Gonzalo. Kiosquero del oeste

La Muni controla, pero no tiene poder para sancionar

Autoridades de la Municipalidad de Neuquén explicaron, en diálogo con LM Neuquén, que sólo tienen la potestad de ejercer el control sobre los negocios que venden y cargan la SUBE, pero no los puede sancionar. Son las autoridades de la tarjeta quienes se encargan de multar a los kioscos.

Las tareas de control no son sencillas, ya que los inspectores deben recorrer un sinfín de kioscos y comercios que prestan el servicio de la tarjeta SUBE y certificar que cobran el arancel extra por la recarga.

Si bien el Municipio tiene una cuadrilla dedicada exclusivamente a la revisión de estas cuestiones, también es cierto que muchos kiosqueros ya conocen a los funcionarios, por lo que es posible que también eviten agregar el monto.

Según informaron, existen dos formas de denunciar a los negocios que no cumplen con el contrato y cobran el arancel. Se trata de los números 0-800-777-7823 o a través del 147, servicio municipal.

Lo cierto es que, aunque en principio los usuarios se mostraron molestos, comprenden que se trata de un sistema injusto y que muchos comerciantes lo tienen como una especie de “servicio a la comunidad”.

Habrá centros para recargar tarjetas en las ecoestaciones

Las ecoestaciones, ubicadas en el Parque Central sobre calle Sarmiento, tendrán puntos de recarga de la tarjeta SUBE. Comenzarán a funcionar a partir de abril con el objetivo de responder a la demanda de los usuarios.

La Municipalidad decidió colocarlos en los sectores más calientes, donde se registra la mayor concentración de usuarios del transporte público. Es por eso que también instalarán oficinas en la calle Mitre de la capital.

Los centros de recarga de las tarjetas en las ecoestaciones estarán preparados con todas las medidas de seguridad pertinentes para que las transacciones –sólo en efectivo- sean seguras. Además, funcionarán de 7 a 21.

Estas centrales de recarga serán de gran ayuda para los usuarios de colectivos, ya que permitirán que nunca se queden sin viajar por falta de crédito y las tarifas estarán controladas.